DFB POKAL: BAYERN CAMPEÓN
El Bayern ayer puso la primera piedra para lograr una temporada histórica, como ya he apuntado en alguna ocasión el Bayern tiene ésta temporada una ocasión única para llevarse un triplete, pues bien ayer logró uno de los tres antorchados a los que aspira y la Bundesliga es suya casi matemáticamente hablando.
La final de la Pokal o copa como queramos llamarla, se desarrolló bajo un espéctaculo impresionante, como es habitual en tierras germanas, un campo el OlympiaStadion de Berlín lleno hasta la bandera y engalanado para la ocasión, dos hinchadas: la ruidosa y sentimental afición del Borussia y otra no menos importante como la del Bayern y un sentimiento general de más de media alemania, que el Bayern fuera derrotado, ya que el Bayern es un equipo non grato en general en casi todas las regiones alemanas.
El partido comenzó, y cada equipo aplicó el sistema de juego que más le convenía, el Bayern buscando posesión y profundidad y sobretodo movilidad entre lineas con un objetivo claro: buscar la cabeza de Klose y la definición de un decisivo Toni. El Borussia en cambio salió con una mentalidad opuesta y ya vista esta temporada, buscar las contras, aprovochar el balón parado y que su juego pase por Kringe, Kehl y Blaszczykowski para que Petric pudiera marcar.
Como buen equipo que se precie el Bayern tiró de oficio y muy pronto aplicó un severo correctivo al Borussia con un gol de Toni tras un buen centro de Ribery que volvió loco a Rukavina a lo largo del partido, en la frontal Toni desviaba el balón ante la mirada de Ziegler.
El gol espoleó todavía más al Bayern que buscaba la sentencia antes del descanso, en cambio su dominio se fue difuminando con el paso del tiempo y tan sólo las internadas de Ribery, los remates de cabeza de Klose y la presencia siempre en el área de Toni fueron lo más reseñable del resto de la primera parte, el Borussia seguía en shock y sin ocasiones.
Tras el descanso el Borussia intentó conseguir el dominio del esférico y del partido, algo que no acabó de conseguir, aunque lo tuvo lo suficiente como para crear alguna ocasión de peligro.
Pasaban los minutos peligrosamente y el partido se fue trabando fruto de las continuas faltas y los jugadores del Borussia se cargaban peligrosamente de tarjetas.
Mediada la segunda parte Hitzfeld volvió a demostrar una actitud que no le pega al Bayern, defender un 1-0, cuando tiene un equipo impresionante. Una vez más sacó a Podolski por un desafortunado Klose, pero a pesar de que "el principe" sea un jugador muy valioso para él, su juego está muy lejano de aquel joven que maravillaba a todo el mundo en el Köln.
Döll volvió a repetir sus cambios de siempre: Klimowicz, que no tuvo ocasiones, y Valdez que tampoco tuvo ocasiones, en cambio el cambio de Delron Buckley si fue muy acertado, muy activo y combativo se echó el equipo a la espalda junto a Kringe y a base de casta y suerte, en el descuento tras un barullo lograron el merecido gol del empate por medio de Mladen Petric en la que fue su única ocasión.
Ya en la prorroga, parecía que el Borussia se alzaría con la victoría, el equipo crecido y con todas sus naves ofensivas en liza debía ser suficiente aval para derrotar a un ultradefensivo Bayern que volvía a recurrir al "pelotazo" que tan buen resultado le dió contra el Getafe.
La suerte del campeón quiso que Kahn despajase un gol cantado, y el Borussia tuviera la mala suerte de no lograr el segundo, pero quien perdona pierde, ésta máxima se hizo realidad cuando Toni se encontró un disparo de Podolski muy desviado, involuntariamente dió en su pierna y Ziegler a contrapié no logró atajar el balón, su cara demostraba la de tantos aficionados que no se explicaban porqué el fútbol es tan cruel en ocasiones.
En definitiva un Bayern a medio gas ganó de forma poco ortodoxa a un Borussia que al menos mereció jugarse la lotería de los penalties.


